Blog

Importancia del sueño en la infancia

En tema de salud, el sueño infantil se refiere a ese periodo ya sea de día o de noche en el que el niño descansa. Su función principal función es de regular y reparar el organismo del pequeño para controlar su energía y temperatura corporal. Además el sueño reabastece y restaura sus procesos que en las actividades del día tienden a desgastarse.

Principalmente el sueño del bebe se divide en cuatro etapas que cambian o se profundizan de manera progresiva, por lo que es importante respetar cada una de las etapas y evitar que se conviertan en una costumbre, pues les será más dificil adaptarse a nuevas rutinas si esto sucede. En realidad que un niño duerma es una tarea relativamente fácil pero los adultos la volvemos complicada con ciertos hábitos como arrullarlo en brazos o permanecer ahí hasta que se duerme, pues el día que los padres no se encuentran ahí el niño enfrenta un conflicto que convierte en la hora del sueño en algo tormentoso para ellos. Es recomendable respetar un ritmo y una etapa pero es necesario si bien dejarlos fluir con el ritmo de sueño que no coordinen despues de ciertos años la cantidad de siestas y tiempos de cada una.

Entre los diferentes beneficios que los niños experimentan está que pueden asimilar y organizar todo lo que han aprendido en el dia, además de obtener una maduración física, y emocional en donde van poco a poco ejercitando su independencia con el mundo y de los padres según su edad. Además el sueño es un alimento ireemplazable para el cuerpo del niño. Por otro lado si no le permitimos su descanso podemos ocasionar que el niño tenga problemas en su conducta, por lo que te recomendamos desde temprana edad establecer horarios, tiempos y rutina para su sueño.

Es muy importante crear hábitos de sueño apropiados para cada niño, que puedan ayudarle a conciliar de mejor manera el sueño para descansar. Siempre es conveniente en lo más posible respetar los tiempos y horarios en que deben ir a la cama, aunque los tiempos de sueño son en si personales, los padres deben fungir como orientadores en el tema para ellos, pues serán los que marquen la pauta en las rutinas.

Después de establecida la rutina hay que tomar en cuenta que ésta sea en un ambiente que haga sentir cómodo y seguro al menor y que sea fácil de adaptarse a ella, para lograrlo es necesario conocerlo, observarlo y poner en práctica.

En el caso de los bebés, ellos duermen cuando se sienten cansados, pero si sienten dificultades para relajarse y quedarse dormidos seguramente te lo avisarán llorando pero al final al cansarse quedarán dormidos en la cama, pero lo ideal no es dejarlos llorar en todos los casos sino ayudarles a dormir, ya sea con un cuento, una canción que los haga sentir seguros.

Seguramente te ha tocado ver que al niño le gusta más jugar que dormir, y que pese al cansancio deseen permanecer jugando, sin embargo una manera de hacer divertido el momento de dormir es contarle un cuento, pero en etapa de preescolar un buen tip es hacerles relajar utilizando la imaginación con algún escenario ya sea creado por ellos al cien o de alguna historia que les hayas contado con anterioridad.

Cabe señalar que, el ambiente en el que el niño duerme es muy importante pues la habitación debe ser propicia desde la temperatura, su cama, y que no entre mucha luz que pueda hacerles dificil conciliar el sueño. Se recomienda que despues de los primeros meses de vida el niño duerma en su propia habitación, lo que reforzará la independencia de los padres.

Cada niño es un mundo diferente, su comportamiento, carácter y hábitos dependen del entorno familiar, por lo que cada padre sabrá que tipo de rutina y costumbres adoptar para que pueda dormir de mejor manera.

La proporción del tiempo de sueño aumenta en los primeros años de vida e irá disminuyendo conforme crezca el niño, es imprescindible y además fundamental para sus etapas posteriores.

Algunos estudios dicen que más de un 30% de los niños tienen dificultades para dormir, y que la consecuencia de la falta de sueño es diferente a la de los adultos haciéndolo más irritable, inquieto y ansioso, estos son algunos síntomas de que hay que mejorar los hábitos de sueño para hacer un descanso más óptimo.

Algunas consecuencias que a decir de los pediatras pueden presentar niños con problemas de sueño son:

  • Los niños con ritmos inconstantes de sueño presentan otitis, rinofaringitis recurrentes.
  • Los niños que no tienen horas reparadoras de sueño pueden presentar bajas calificaciones, bajo rendimiento, problemas de lenguaje y aprendizaje.
  • La falta de atención o bien la dependencia de quien lo cuida pueden también influir en obesidad, dolores de cabeza, timidez, tolerancia baja a la frustración e incluso inseguridad.

 

Por otro lado se ha demostrado que, el déficit de sueño durante los primeros 3 años es irreversible, no podrán recuperar lo perdido en ésta etapa después, pues existe un periodo de desarrollo en el inicio de la infancia en donde si duerme poco puede ser dañino para algunos aspectos del crecimiento, si un niño de 5 años no ha superado las dificultades para dormir, tiene más altas las probabilidades de padecer trastornos del sueño a lo largo de su vida.

Contradictorio a lo que muchos padres piensan, el dormir al bebe en su cama las primeras semanas, no es una buena elección pues, por increíble que parezca para ese bebe se volverá una costumbre muy difícil de desvanecer.

Lo mejor es tomar en cuenta que el bebé, el niño es eso, un niño que necesita condiciones, ambiente, dimensiones, y aspectos diferentes para dormir que un adulto, es decir, si uno como adulto se desvela viendo televisión y el niño duerme con sus padres, la televisión, la luz, el ruido no los hará descansar y los hará dependientes de esa conducta.

Entonces el facilitar las condiciones para que un niño pueda dormir es vital, bríndales la oportunidad de dormir suficiente, cómodamente, pues se convertirá en un seguro de vida para ellos.

En resumen, el sueño del niño debe convertirse si o si en una prioridad a nivel familiar, son los padres quienes deben establecer rutinas de sueño regulares, consistentes y respetadas en la manera de lo posible, pues también se ha demostrado que el impacto del sueño en los niños es un mejor humor, más atención, mayor aprendizaje y saludable desarrollo en los niños, sin mencionar que los padres también tienen sus tiempos de descanso, lo cual por supuesto tiene un impacto positivo en la convivencia con el niño en cuanto a salud física y mental.

 

Referencias: dormirbien.info

todomaternidad.com

 

Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Share on Whatsapp
Whatsapp
Email this to someone
email
Abrir chat