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Importancia de la disciplina en los niños

Sin lugar a dudas, ser padre, es un cambio radical y muy importante, es totalmente cierto que los niños no vienen con manual y que cada madre, cada niño y cada familia tienen necesidades diferentes, y hay cosas que aplican de manera distinta para cada entorno. El primer año de vida del bebe es una etapa en la que se aprende, se crece y se superan dificultades claro está. Son etapas cada una hermosa, con diferentes retos y muy diferente incluso entre un hijo y otro aunque la madre sea la misma, pues se ve desde el primer paso, la autonomía, el descubrimiento y el periodo de adaptación.

El tema de la disciplina es, sin duda uno debatido, en donde se confrontan muchas maneras de pensar, sin embargo, cuando escuchamos ésta palabra lo primero que se nos viene a la mente es… un NO, sin embargo el NO, no es garantía de disciplina en todos los casos, hay que tener límites para utilizarlo de una manera congruente y sin abuso, para que pueda cobrar el verdadero sentido y no solamente una represión para algo que tenga que ver con un gusto o conducta del niño.

La psicóloga infantil Luisa María Ferrerós quien es autora del libro “Castigado” comenta pautas importantes para los padres, como en que momento y como se puede aplicar la disciplina y límites a los niños. La disciplina se enfoca primero en omitir cualquier situación que ponga en juego la seguridad o salud del niño, pues la disciplina debe inculcarse de maneras más marcadas a partir del primer año de vida, pues los límites de que puede hacer o que no, se basan principalmente en que sea autónomo y no tanto que pierda el miedo sino que empiece a aprender sobre situaciones de riesgo, pero no solo imponer el NO sino explicar el por que del NO toques o NO hagas.

Los NO siempre deben llevar consigo una actitud seria, firme y sin pauta a bromas por parte del adulto pues si no se hace de ésta forma se le puede estar enviando un doble mensaje al niño, y con el tiempo, no sabrá distinguir lo que es en serio de lo que es una broma o algo no importante. Pues dentro de los primeros años si el NO deja de plantearse como algo serio el niño puede creer que es un juego, puede haber un momento en el que, la situación en si, se vuelva graciosa, pero como adulto uno debe aprender a controlarse aunque despues te mueras de la risa.

El NO deberá entonces ser interpretado como una órden de dejar de hacer lo que en ese momento está haciendo, es decir contrario, puede suceder que el niño te rete, a seguir con su comportamiento pese al NO, pero, parte de la disciplina es precisamente la firmeza de mantener la orden en pie, así el sabrá que haga lo que haga o diga lo que diga un NO es contrario, inamovible y firme.

Los niños, son mucho muy inteligentes, constantemente irán probando los límites de sus padres, sin embargo así como conocen las debilidades y fortalezas, en si, con firmeza y constancia (OJO esto no quiere decir castigo, reprimenda o maltrato) pueden aprender de manera rápida los límites de lo que debe, puede o no hacer.

Hay factores no verbales que influyen en la credibilidad de un NO, como la postura corporal, el tono de voz, una mirada fija, la actitud sobre todo firme es lo que hace la diferencia sobre la aplicación de los límites en un niño.

Un niño que no aprende de límites a tiempo, crece sin tener conciencia de las consecuencias de sus acciones, y puede perder la noción de lo que es correcto de lo que no lo es, tomando riesgos cada vez mayores.

Sin duda alguna la seguridad de los padres a la hora de poner límites es crucial, y es sinónimo de disciplina las bases sólidas que se crean en el ambiente. Para los niños, los padres son el ejemplo, la verdad y el ser en el que más confían, creen lo que les decimos y que nuestro proceder es el mejor al menos antes de la adolescencia que toman su propio criterio, entonces si como padres reflejas confianza y seguridad será por mucho más fácil que el niño entienda el mensaje correctamente.

Para que un niño entienda la disciplina y los límites deben tener super claro que, los padres son quienes manejan las reglas del hogar, pues si se llega a tornar de manera contraria seguramente habrá un caos y un conflicto con la autoridad a corto plazo y durante la etapa adulta del hoy niño.

El niño dentro de la disciplina debe conocer que está permitido y que no, por eso en la educación, rutinas, valores los padres deberán mantenerse firmes, pero todo con base a respeto y como herramienta el amor, el criterio y hacerle razonar el por que, y no solamente la imposición del NO.

Por descabellado que parezca, los límites, la disciplina, la rutina hacen felices a los niños, un niño indisciplinado es infeliz, porque vive atado y en la prisión de sus malos hábitos y es sin duda un error que de adultos es mucho más difícil afrontar, detectar y corregir.

Seguramente el NO es la palabra más sonada de casa, sin embargo, el NO va directamente ligado a temas de seguridad y prevención de riesgos, por lo que la idea es generar un ambiente digno y libre de peligro. La disciplina a diferencia de la imposición consiste en explicarle al niño pero hay que tomar en cuenta que la explicación deberá ser rápida y precisa, pues en explicaciones demasiado largas el niño puede perder el interés y la intención de lo que le estás explicando.

Los padres deben ser perseverantes, y controlar sus emociones a la hora de aplicar los límites y la disciplina con buenos hábitos de higiene, de escuela, de la casa, de ejercicio, de sueño que para que tenga mayor credibilidad y resultado debe ser aplicado por toda la familia… siempre se debe predicar con el ejemplo, de ésta manera los niños se acostumbran a los límites y los verán como parte normal de su vida cotidiana.

 

Referencia:guiainfantil.com

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