Todo el personal del Colegio Thomas Alva Edison, está altamente calificado y es apasionado con sus labores. La observación, la reflexión y la planificación de actividades para el aprendizaje son puntos clave que nos facilitan el desarrollo de nuestros estudiantes en cada etapa de su viaje de aprendizaje.

El personal TAE está 100% comprometido para que sus hijos se desarrollen al máximo, fomentando el pensamiento crítico y el amor al aprendizaje.

Sabemos que el desarrollo del alumno es físico, intelectual, emocional y ético, por lo cual nuestro personal, tanto académico como administrativo, trabaja en un ambiente seguro y estimulante.

Para nuestros alumnos, sus maestros son su motivación, ejemplo y una fuerza inquebrantable en su vida. Pueden confiar en ellos. Saben que ellos conocen sus capacidades y fortalezas, y esperan lo mejor de ellos.

Nuestros docentes se interesan por ellos como personas, mostrando un interés genuino y respetuoso, y se preocupan e involucran en su bienestar, con amor a su vocación formativa, teniendo muy claro su rol de maestros y ejemplo.

Alumnos, maestros y padres de familia trabajamos en equipo hacia el mismo fin. Cumplimos con nuestros deberes sin que nos lo recuerden porque todos dependemos de los demás.

Apoyamos el crecimiento de los demás miembros de la familia Thomas Alva Edison, alentándonos a ser lo mejor que podamos.

Desarrollamos nuestra creatividad, aptitudes artísticas, deportivas y académicas a la par del desarrollo de todos nuestros talentos y valores.

Aprendemos de nuestros errores y siempre buscamos la manera de mejorar.

Si tenemos desacuerdos, nos respetamos, y los resolvemos, y así aprendemos de los conflictos, que es parte del aprendizaje para la vida, buscando que ambas partes ganen. A medida que crecemos y maduramos, y que cambian nuestras vidas, los aprendizajes que obtenemos en nuestra infancia y adolescencia, nos guían e impulsan a hacer todo lo necesario por nosotros y por la humanidad, buscando siempre ser excepcionales.